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CHACALES de playa. [Full HD 1080p] ???

▶ Los desiertos de Namibia están presenciando una revolución silenciosa, bueno, casi silenciosa.

✅ Las armas de fuego y el ganado han invadido la patria de este amo de las arenas, el chacal de lomo negro, obligándolo a emprender la huida También recibe el apodo de lobo africano, pese a que, contrariamente a su primo, no suele vivir en manadas De diez años a esta parte, se han visto asediados por los granjeros y se han retirado a las costas desiertas de Namibia, donde han hecho gala de un comportamiento de lo más extraordinario. Una nueva dieta y una nueva organización social.

 

CHACALES DE PLAYA

Las vastas extensiones de sabana salvaje de África se están retirando Senderos, carreteras y rebaños de ovejas anuncian la llegada del ser humano Un animal salvaje, como el chacal, ha de adaptarse a la nueva situación En un afán de proteger a su ganado, los ganaderos les han declarado una guerra sin cuartel (TIRO DE ESCOPETA) Hace ya más de un siglo que se ha tratado de liquidar al chacal, a través de sucesivas campañas de erradicación

Pero ha sido en vano Solo se ha logrado desplazarlo A día de hoy, viven, en su mayoría, en los parques nacionales, junto con otras criaturas autóctonas, como el ñu azul Otros, cerca de un centenar, como este joven macho al que nos disponemos a seguir, tomó por accidente otro camino en su éxodo, plagado de peligros y sorpresas El chacal ha demostrado unas excepcionales dotes para sobrevivir, tanto con el hombre como sin él

Por ejemplo, bebe en abrevaderos artificiales hechos por el hombre, al igual que su ruidosa vecina, la ganga namaqua Contrariamente a la ganga, el chacal es capaz de vivir por su cuenta y de ajustar el ritmo de su día a día Con tal de evitar toparse con los hombres armados, al igual que el lobo europeo, el chacal de lomo negro ha adaptado sus movimientos y su modo de vida En las zonas pobladas por el hombre, el chacal se mueve solo al amparo de la noche La supervivencia pasa por mantenerse alejado de los hombres, de sus carreteras, de sus ciudades y de sus luces

En el África Austral, las luces disminuyen y la población decrece a medida que nos acercamos a las costas del Atlántico Capaz de cubrir decenas de kilómetros en un solo día, este chacal adolescente trata de establecerse en un territorio viable, donde los recursos alimentarios sean suficientes como para fundar una familia No es precisamente quisquilloso comiendo, pero las jirafas estarán siempre fuera de su alcance Con un peso de entre seis y trece kilos, el chacal no ataca nunca a los herbívoros de gran tamaño Los chacales solo miden cuarenta centímetros hasta la cruz, por lo que las llanuras herbosas no son su coto de caza favorito Prefieren el desierto o la vegetación más desperdigada Bajo el sol matinal, el chacal se lanza al camino hasta encontrar el tipo de territorio que prefiere en la parte occidental de Namibia

En ausencia del hombre, el chacal puede volver a desempeñar su actividad durante el día Para poder atravesar estas tierras tan áridas, tiene que pararse a beber en las charcas diseminadas por el caminoal igual que otros inesperados residentes de estos desiertos Son caballos salvajes Los trajeron a Namibia los soldados alemanes durante la Primera Guerra Mundial, para luego abandonarlos a su suerte

Desde entonces, se han ido adaptando a los escasos recursos de la región Sin embargo, la ley del desierto mantiene a raya su población Cuando la sequía se alarga demasiado, la población equina cae en picado Al alejarse de las charcas, el chacal acepta someterse a estas leyes La muerte acecha a todo aquel que no sea capaz de encontrar agua una vez al día

Por suerte, toda presa, ya esté muerta o viva, no es solo una fuente de alimento, sino también de agua Para dar con ella, el chacal cuenta con su sentido del olfato Al tener treinta y cinco veces más células olfativas que el hombre, el olfato del chacal es un millón de veces más sensible que el nuestro En medio del desierto, el mundo del chacal es una ciudad invisible de fragancias y olores Para orientarse, usa el olfato a modo de GPS

Mantiene húmedo el hocico para asegurarse de dar con el siguiente almuerzo Todos los chacales que deambulan por el desierto de Namibia se ven atraídos por un olor que impregna las dunasel olor del océano Atlántico El desierto del Namib es un desierto costero y, tal vez, el desierto más antiguo del mundo De ochenta millones de años a esta parte, una corriente oceánica fría procedente de la Antártida ha impedido que las masas de aire oceánico liberen en forma de lluvia la humedad que contienen

La frontera entre el desierto y el océano responde a un nombre de lo más sugerente, la Costa de los Esqueletos Es una exigua tierra de nadie enclavada entre dos entornos hostiles, donde la espuma de mar acarrea el olor de los intrusos Para el chacal, detectar esos olores es cuestión de viday muerte La Costa de los Esqueletos es todo un imán para los chacales

Una vez llegan, no se vuelven a marchar Los que sobreviven resultan ser sumamente adaptables Espoleado por el hambre y deshidratado, pero incapaz de beber el agua salada del mar, este chacal se tiene que conformar con los despojos de un malogrado congénere Para sobrevivir en tan severos confines, el chacal ha de encontrar proteínas frescas capaces de calmar su sed y aplacar su hambre El chacal tan solo puede contar con su sentido del olfato y con la generosidad del océano que, de cuando en cuando, le pone un almuerzo a tiro

Una fabulosa transferencia de proteínas entre el océano y el desierto Este pingüino de El Cabo supera con creces las necesidades calóricas diarias del chacal Anticipando un futuro incierto, cava una despensa secreta en la arena Solo podrá volver a dar con ella valiéndose de su agudo sentido del olfato “Lo que el océano da, el océano lo quita”

Este dicho marinero es especialmente acertado en una bahía situada al sur de la Costa de los Esqueletos, en la frontera de Namibia con Sudáfrica: la Bahía de Baker Una bahía oculta en el desierto y a salvo del hombre Lo cierto es que la bahía está situada en una zona de acceso restringido, ya que podría encerrar diamantes El Gobierno de Namibia y las compañías mineras han prohibido el acceso A consecuencia de ello, esta tierra de nadie se convirtió en un parque nacional en dos mil cuatro

Se presenta un golpe de suerte para los chacales, que andan en busca de proteínas Lobos marinos Hay miles, hasta donde alcanza la vista Los aromas almizclados han conquistado el hocico del chacal Pero está por ver cómo podrá cazar a uno de estos barriles oceánicos

En octubre, las hembras se dejan ver pastando en las playas Se suman a un harén celosamente protegido por un macho Éste es reconocible por su hocico cuadrado y su físico de luchador de sumo La hembra da a un luz cada vez a un único cachorro, reconocible por su pelaje negro La madre y el hijo se reconocen mutuamente con un grito distintivo, una suerte de firma sonora

Para encontrarse en medio de tanta muchedumbre, los lobos marinos se llaman sin parar Y, así, la colonia es un concierto ininterrumpido de lobos marinos buscándose unos a otros Mientras un cachorro ha encontrado algo que llevarse a la boca, los demás siguen buscando Sus madres no están necesariamente en la playa Las hembras viajan frecuentemente al mar para alimentarse y así reabastecer sus provisiones de leche

Los cachorros se agrupan formando guarderías, esperando el regreso sus madres Es en este entorno tan embriagador donde el chacal, oportunista como él solo, busca un almuerzo fácil Por ejemplo, un pequeño lobo marino cuya madre no volvió nunca de pescar Dado lo extenso de la carta, el comensal no está interesado en un cachorro que lleva ya cierto tiempo muerto Prefiere la carne fresca

Los chacales se decantarán siempre, a poder ser, por los cachorros más pequeños y débiles, y que han muerto más recientemente Curiosamente, sus necesidades calóricas diarias son muy bajas Un adulto solo requiere un dos por ciento de su peso al día, el equivalente de un pequeño filete de lobo marino En tiempos de abundancia, no se molesta ni en enterrar las sobras, sino que se las deja a esas gorronas de las costas que son las gaviotas plateadas Como todos los días, el chacal sale en busca de un filete fresco, siempre y cuando esté disponible

Tras agotar las existencias de cachorros más débiles, prueba suerte con unos jóvenes más bulliciosos Pero no es tan fácil como parece Los lobos marinos poseen unas mandíbulas poderosas, una piel muy gruesay, por encima de todo, tienen el sueño muy ligero Pero el cazador tiene un truco: va a tratar de pasar desapercibido

Y para ello se ha de deshacer primero de su propio olor y reemplazarlo por una mezcla de aromas de la bahía Unas leves notas de almizcle de lobo marinoy un sutil toque a carroña de cormorány grasa de ballena Sin olvidar una pizca de orina de lobo marino

Pero, ¿consigue de verdad pasar inadvertido a la vista y el olfato? Eso parece Sin embargo, estos aromas no engañan a otro fino hocico que anda por los parajes, este chacal de tres patas Se hirió la pata delantera derecha en el transcurso de una pelea y ya no puede cazar Su lesión lo ha transformado en un carroñero Se nutre de las migajas y la tolerancia de los demás chacales

Si el cazador ha comido hasta saciarse, no opondrá mayor resistencia De lo contrario, los más débiles tendrán que acatar las reglas de los más fuertes Este carroñero es el chivo expiatorio de la bahía Siempre será el último de la fila Pero no está solo

Varias docenas de chacales también han sabido de la exitosa cacería en la Bahía de Baker Y todos quieren disfrutar de su parte del botín Y tienen que darse prisa para adelantarse a un chacal tullido y a un chacal sarnoso, enclenque y pelado Azuzados por el hambre, los carroñeros tratan en todo momento de desafiar al cazador Es una guerra de posición, una batalla en la que se terminarán imponiendo por pura superioridad numérica

En la Bahía de Baker, los chacales cazan cuando se lo permite su salud y su tamaño Solo se convierten en carroñeros por defecto Los cazadores toleran a todo tipo de gorrones siempre y cuando haya recursos en abundancia, y se echan una siesta para hacer la digestión, cuando aparece otro carroñero de lo más inesperado, la hiena parda Acosadas por los ganaderos, quedan menos de ocho mil hienas pardas en África La Costa de los Esqueletos es uno de sus últimos refugios

El sentido del olfato de la hiena parda supera, incluso, al de los chacales Es capaz de detectar un cadáver a una distancia de varios kilómetros, y venir a robarlo Ningún cazador o carroñero puede competir con ella Inevitablemente, llegan otros chacales de los confines del árido desierto El cazador ha de señalizar, pues, su territorio y su presa

Un marcador en forma de calavera de león marino y algo de su fragancia personal, estos son los primeros postes indicadores El chacal marca su territorio en todos los puntos estratégicos ¡Y ay de aquél que se atreva a robarle el almuerzo! Pero, ¿quién se atreverá a retarlo? Es una hembra En señal de sometimiento, aparta calculadamente la mirada Le está pidiendo un bocado

Otra señal de sumisión, empleada por todos los miembros de la familia canina El cazador investiga el aroma que desprende y ella le devuelve la cortesía Ahora estarán unidos de por vida, vinculados por el olfato Los chacales forman parejas monógamas Y están pendientes en todo momento del olor de su pareja y, por tanto, de su estado de ánimo

Su comunicación implica también una serie de posturas diferentes La cola alzada quiere decir “me estás irritando” La pata levantada, con las orejas pegadas a la cabeza y el rabo entre las patas, es una señal de sumisión A través de este protocolo, en el que la hembra siempre se somete al macho cazador, las parejas comparten su vida y su territorio Y hasta sus métodos de caza, incluido el camuflaje olfativo a base de grasa de ballena

Al cazar en pareja los chacales son más eficaces que si estuviesen solos, sobre todo, a la hora de detectar a los lobos marinos y acorralarlos, antes de rematarlos Pero esto también aumenta sus posibilidades de ser detectados Al haber pocos carroñeros, quiere decir que la pareja puede defender su presa Mientras uno come, el otro ahuyenta a los intrusos La hembra come una porción más grande de lo habitual

 

La vida de os chacales

Tendrá que abandonar la playa pronto y aislarse en su madriguera durante varias semanas La hembra amamanta a las crías durante seis semanas, pero éstas permanecen tres meses en la madriguera junto a su madre A lo largo de este período, el macho dará de comer a su pareja Todos los días le trae el mismo plato del día: un filete de lobo marino La madriguera es un lugar seguro y fresco

Fuera ha llegado el verano y con él, el calor Para refrescarse, los lobos marinos alzan sus aletas en la brisa o se sumergen en las frías aguas del Atlántico En medio de las olas no tienen nada que temer de los chacales En la playa tampoco, ya que los cazadores descansan cuando el sol está alto Mientras tanto, las crías de lobo marino crecen y mudan la piel

Se rascan por todo el cuerpo para deshacerse de su pelusa negra, y así presumir de su pelaje pardo de adultos Ahora pesan cerca de quince kilos, unos tres kilos más que un chacal adulto Ante lo complicado de la tarea, la hembra ha abandonado la madriguera para ayudar a cazar al macho Van a tener que usar todas sus artimañas de chacales Pero ha sido en balde

Sus dientes ya no son capaces de perforar la gruesa piel del lobo marino ¿Qué hacer? Es una situación complicada Y, por si fuera poco, viendo que no hay carroña que robar, la hiena parda ha decidido tomar cartas en el asunto Estos ataques son sumamente raros, conforman tan solo un tres por ciento de su dieta Pero sus poderosas mandíbulas le permiten apresar al cachorro para arrastrarlo hasta su guarida

Tras lidiar con tantas dificultades, cada uno busca consuelo en el otro Este pariente del lobo también tiene un aullido para reunir a sus semejantes Mensaje recibido Probablemente, este chacal sea un primo lejano Cada individuo tiene un aullido singular, y los chacales solo cazan en familia

Pero, ¿marcará una diferencia este nuevo fichaje? No parece ser el caso Los lobos marinos se han vuelto demasiado peleones y demasiado organizados La alianza se disuelve, y la pareja de chacales vuelve a enfrentarse sola a sus problemas Serios problemas Pero, ¿y si fuese posible colaborar con la hiena parda? No, ellas cazan solas

Solo los carroñeros más avezados son capaces de compartir sus presas La llegada del otoño no va a ayudar a la pareja hambrienta Tras pasar seis meses alimentándose en la bahía, los cachorros de lobo marino se han aventurado en el océano, donde vivirán los próximos tres años En la playa erosionada por las tormentas solo quedan ya lobos marinos adultos, que se resguardan del viento Para la pareja de chacales, encontrar comida se ha convertido en una necesidad urgente

Pero el “menú completo” está totalmente fuera de su alcance Solo les queda una solución: encontrar las despensas que han enterrado en la arena No es tarea fácil, ya que el viento disipa el olor de la carroña ¡Bingo! La proteína de la carne deshidratada y el calcio de los huesos son la ingesta diaria mínima para sobrevivir a las privaciones impuestas por el invierno En tiempos de vacas flacas, los chacales no derrochan sus energías

Su metabolismo se vuelve más lento y sobreviven convirtiéndose en zombis a lo largo del interminable invierno, que vacía las playas y mata a muchos carroñeros Entre dos mil doce y dos mil quince, el invierno austral ha conllevado dramáticas consecuencias para los chacales de la bahía Su población ha ido fluctuando entre los ciento veinte individuos y menos de una decena La salvación llegará de la mano de una nueva hornada de cazadores eficientes, que permitirán que la siguiente generación abandone sus madrigueras con la llegada de la primavera Con su pelaje blanco y algodonoso, son hasta ocho cachorros por camada

Pero en la Bahía de Baker tan solo sobrevivirán dos o tres al invierno, y podrán asistir a la llegada de la primavera Y la primavera es sinónimo del retorno de los lobos marinos, a los que, para entonces, tendrán que haber aprendido a cazar Necesitan una lección de unos cazadores avezados: sus padres El padre aúlla para congregar a su clan Ya puede comenzar la lección

En primer lugar, localizar a un lobo marino aislado En segundo lugar, agarrarlo por la garganta y llevarlo a un lugar apartado Es la manera de agotar a un lobo marino Uno por uno, los jóvenes chacales prueban suerte Mientras el macho impide que el lobo marino se zafe y escape al océano, los cachorros han de aprender a inmovilizar a su presa a la vez que evitan sus afilados dientes

Se les está acabando el tiempo Los carroñeros han dado con la presa Los padres del chacal han de rematar el trabajo La lección ha concluido Los chacales han de respetar una jerarquía en la mesa: primero come el macho y, luego, la hembra

Los cachorros han de esperar su turno Y ay de aquél que desobedezca Las comidas son una ocasión para socializar Los jóvenes muestran su respeto hacia sus mayores a través de unas posturas particulares Solo se les invita a comer al cabo de numerosas señales de servidumbre, justo a tiempo, antes de la inevitable llegada de los carroñeros

Para que los más pequeños puedan terminar de comer, los padres protegen la presa Así pues, una vez que la familia ha saciado su hambre o cuando los carroñeros se vuelven demasiado numerosos como para ser mantenidos a raya, el macho abandona la carroña a los intrusos y se permite una siestecita de sobremesa Justo a tiempo, ya que su familia no habría dado abasto para ahuyentar a estos revoltosos carroñeros Se han realizado estudios que demuestran que los chacales de la bahía tienen más éxito a la hora de plantar cara a los carroñeros cuando trabajan en equipos de hasta cuatro individuos que cuando están solos o en pareja Aislados por este desierto costero, los chacales de lomo negro que cazan en la Bahía de Baker han ido desarrollando un comportamiento de lo más peculiar para su especie

Estos individuos solitarios y que en otras regiones tienen una dieta más diversa, solo comen aquí un tipo de presa: lobo marino Y para cazarlo, es preciso trabajar en equipo, lo que conduce a un reparto de los roles, después de un largo aprendizaje en el seno del grupo familiar Apenas hemos empezado a comprender cómo se transmite este saber hacer Cuando los cachorros alcanzan la edad adulta, salen en busca de nuevos territorios Y de nuevos compañeros, y dedican el resto de sus días a cazar y formar nuevas manadas